"Siempre es bueno reconocer, hay escritores que nacieron para serlo, otros como yo, son del tipo que van diciendo lo que piensan, como tarabilla me salen las letras."
- Miguel Amador  (via miguelangelamador)

(vía denisesoyletras)

"Yo ya estaba roto antes de que vinieras a mi vida, incluso antes de que te cruzaras en mi camino ya tenía el alma hecha añicos; así he nacido y nadie puede repararme, tengo el alma fragmentada y una inmensa melancolía que arrastro a todas partes como una condena."
- Alejandro Esparza - El vuelo del Quetzal (via raccoon-linyera)

(vía denisesoyletras)

"Nos odiamos otra vez, después de querernos tanto. Somos como una montaña rusa: estamos en lo más alto y no hay otra opción que bajar. Entonces, alguien azota una puerta, o grita, o yo lloro, o él me aplica la ley del hielo y, cuando no podemos más, discutimos por alguna tontería. Se siente esa tensión por cualquier palabra que salga de nuestra boca como una apatía acumulada que, sea lo que sea que hagamos, nos ofende. Es amor/odio. Esta es la parte donde subo las escaleras a encerrarme en la recámara de arriba y donde él me persigue hasta alcanzarme; llegué a la parte donde esconderse significa demasiadas cosas, todas diferentes pero similares. Es el momento en el que los problemas se vuelven ambiguos, él enigmático y yo transparente. Donde me atrapa, me abraza y me besa. El momento justo en que juntos chocamos y nos destruimos de otra forma, más coherentes cuando decidimos quitarnos la ropa, al mismo compás de movimientos y en equilibrio de sensaciones. Este es el lugar donde nos pasamos mensajes a través de miradas robadas y nos comprendemos a través de sonidos y respiraciones entrecortadas. Aquí es donde olvido mi intransigencia y él su ego; donde lo alejo, donde él tira de mí, donde nos empujamos juntos y donde terminamos lo más lejos que podríamos soportar estar: el uno al lado del otro."
- Concupiscencia oral, Denise Márquez (via denisesoyletras)
hachedesilencio:

¿Por qué cada vez hay más obesos? La respuesta convencional a esta pregunta pone siempre el foco sobre los afectados. Comen mucho. No tienen fuerza de voluntad. No hacen ejercicio. Es genético. ¿Pero explica esta lectura el aumento galopante del sobrepeso? ¿Por qué en un mundo lleno de gimnasios, de dietas y de productos light, que lleva 30 años en permanente pelea contra la grasa, la obesidad mata ya a más gente que el hambre? Si es una cuestión de predisposición individual a engordar, ¿por qué la plaga afecta a muchas más personas que en el pasado?

Fed up, un documental estrenado hace unos meses en EEUU que se acaba de lanzar en vídeo, apunta a la industria alimentaria como responsable directo de la epidemia. La película defiende que las grandes marcas de comida han regado sus productos con un ingrediente que intensifica el sabor y logra que sean más placenteros, a la vez que nos crea múltiples problemas de salud: el azúcar.

Fed up, cuyo título se podría traducir como “Hartos”, explica por qué no es lo mismo consumir este azúcar añadido que el natural que contienen algunos alimentos.  Si tomas fruta o verdura, ingieres fibra, y la subida de azúcar es más suave porque no lo absorbes inmediatamente. Sin embargo, cuando bebes un refresco o un zumo, tu páncreas se ve obligado a segregar insulina y el hígado convierte el azúcar en grasa. Los niveles altos de insulina bloquean además la sensación de saciedad (comes más) y te hace sentirte cansado (te mueves menos). Por eso se dice lo de que “una caloría no es una caloría”, o se etiquetan como “calorías vacías” las de los azúcares añadidos.

Los intereses de la industria están fuertemente ligados a que consumamos más cantidad de sus productos, y el azúcar es un ingrediente clave para dar sabor a los alimentos.

Una industria que domina incluso los mensajes de la Casa Blanca, al señalar cómo Michelle Obama cambió su campaña de nutrición por la de hacer ejercicio (Let’s Move) por no entrar en conflicto con las marcas.
Mientras la Organización Mundial de la Salud afirma que no más del 10% de las calorías que se consumen a diario deben proceder de los azúcares, las autoridades sanitarias estadounidenses elevan ese porcentaje hasta el 25% y se prevé que en 2050 uno de cada tres estadounidenses sea diabético.

Esta será la primera generación de niños con una esperanza de vida menor que la de sus padres.

Fuente 1 Fuente 2

hachedesilencio:

¿Por qué cada vez hay más obesos? La respuesta convencional a esta pregunta pone siempre el foco sobre los afectados. Comen mucho. No tienen fuerza de voluntad. No hacen ejercicio. Es genético. ¿Pero explica esta lectura el aumento galopante del sobrepeso? ¿Por qué en un mundo lleno de gimnasios, de dietas y de productos light, que lleva 30 años en permanente pelea contra la grasa, la obesidad mata ya a más gente que el hambre? Si es una cuestión de predisposición individual a engordar, ¿por qué la plaga afecta a muchas más personas que en el pasado?

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Fed up, un documental estrenado hace unos meses en EEUU que se acaba de lanzar en vídeo, apunta a la industria alimentaria como responsable directo de la epidemia. La película defiende que las grandes marcas de comida han regado sus productos con un ingrediente que intensifica el sabor y logra que sean más placenteros, a la vez que nos crea múltiples problemas de salud: el azúcar.

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Fed up, cuyo título se podría traducir como “Hartos”, explica por qué no es lo mismo consumir este azúcar añadido que el natural que contienen algunos alimentos.  Si tomas fruta o verdura, ingieres fibra, y la subida de azúcar es más suave porque no lo absorbes inmediatamente. Sin embargo, cuando bebes un refresco o un zumo, tu páncreas se ve obligado a segregar insulina y el hígado convierte el azúcar en grasa. Los niveles altos de insulina bloquean además la sensación de saciedad (comes más) y te hace sentirte cansado (te mueves menos). Por eso se dice lo de que “una caloría no es una caloría”, o se etiquetan como “calorías vacías” las de los azúcares añadidos.

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Los intereses de la industria están fuertemente ligados a que consumamos más cantidad de sus productos, y el azúcar es un ingrediente clave para dar sabor a los alimentos.

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Una industria que domina incluso los mensajes de la Casa Blanca, al señalar cómo Michelle Obama cambió su campaña de nutrición por la de hacer ejercicio (Let’s Move) por no entrar en conflicto con las marcas.

Mientras la Organización Mundial de la Salud afirma que no más del 10% de las calorías que se consumen a diario deben proceder de los azúcares, las autoridades sanitarias estadounidenses elevan ese porcentaje hasta el 25% y se prevé que en 2050 uno de cada tres estadounidenses sea diabético.

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Esta será la primera generación de niños con una esperanza de vida menor que la de sus padres.

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